viernes, 17 de octubre de 2014

Luciérnagas

Para las lucecitas de México

Creo que erais más de 40. Probablemente no quede ninguno. No paro de leer sobre vosotros. Pero no de la manera que se debería.

A veces me pregunto qué os preguntásteis. Sí, es redundante. Y también sé que preferís que no lo sepa. Creo que puedo entender vuestra incertidumbre, vuestra insatisfacción. Alguno debió pensar que no podía ser que todo terminara ahí. Bueno, creo que es la esencia de la vida. Uno no puede predecir ni donde empieza, ni donde termina. No se sabe si es justo o no. La ruleta rusa podría ser la metáfora perfecta para la vida. Estadística. Vida, muerte o lesión. 

Ahora ya no importa. Solo sé que, en la oscuridad de todas las noches, estaréis iluminando un camino para los que han seguido vuestro destino. 

Lo siento, no pude hacer nada –dijo la vida–.


Para las almas de México.
David.




Inspirado por los últimos artículos sobre la tragedia mexicana de El País (España). 

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